Maud Bonneaud

Limoges (Francia) 1921 – Madrid (España) 1991

Militó en el grupo surrealista durante la segunda guerra mundial, junto con Laurence Iché, que marcharía a Madrid con Manuel Viola. Autora de bellísimos e intencionados esmaltes y esculturas surrealistas. En los años cuarenta expuso joyas y esmaltes en París, Londres, Praga, Bratislava y Madrid. Se casó con Eduardo Westerdahl en 1955, al que aportará su influjo bretoniano, mágico y exótico, si bien ella prefería hablar de “surrealismo cartesiano”. Desde el 45 al 50 había estado casada con Oscar Domínguez. Crea un ambiente particular en su primera casa funcionalista en la calle Enrique Wolfson, y luego en un piso de la Avenida Reyes Católicos, de Santa Cruz, rodeada de fetiches, máscaras y tapices africanos, muñecas de Bali y objetos surrealistas.